¿Dios por Encima de Todos? Religión y Política en las Urnas Brasileñas

 

Fuente: https://nuso.org/articulo/305-religion-elecciones-brasil-2018-2022/

Desde nuestro blog, buscamos brindar una información detallada y objetiva sobre cómo en 2018 la asociación entre Bolsonaro y el cristianismo conservador (ante todo evangélico) fue decisiva para el éxito del candidato de la extrema derecha, y cómo la misma relación se fortaleció de cara a las elecciones de 2022, aun cuando resultó insuficiente para alcanzar la victoria. 

En 2018, Jair Bolsonaro se convirtió en el nuevo presidente de Brasil, y su éxito no se puede entender sin mencionar su conexión con el cristianismo conservador, especialmente el evangélico. Esta relación fue fundamental para que el candidato de extrema derecha lograra llegar a la cima, y no solo eso: se convirtió en una estrategia central durante su presidencia y su intento de reelección en 2022.

Bolsonaro se posicionó como un defensor de la familia tradicional y un feroz opositor de la “ideología de género”, el aborto y el comunismo, temas que resonaban profundamente entre los votantes evangélicos. Su famoso lema, “Brasil por encima de todo, Dios por encima de todos”, capturó la atención y el apoyo de una base que se sentía amenazada por lo que percibía como ataques a sus valores. En su campaña, se convirtió en un verdadero “mártir” para muchos creyentes, prometiendo liberar al país de lo que ellos consideraban amenazas a su fe.

Una vez en el cargo, Bolsonaro no olvidó a sus aliados evangélicos. Participó en numerosos eventos religiosos y, para consolidar su apoyo, nombró a varias figuras evangélicas en su gabinete. Esta estrecha relación quedó clara cuando Bolsonaro trató de captar el apoyo del electorado evangélico para su reelección en 2022. En un ambiente de polarización política, donde la religión se convirtió en una herramienta clave, Bolsonaro buscaba afianzar aún más su posición entre los cristianos conservadores.

Sin embargo, esta relación no estuvo exenta de críticas. Algunos, como el teólogo Osmar Ludovico, señalaron que Bolsonaro parecía burlarse de los creyentes al utilizarlos como un bloque electoral. El periodista Josias de Souza fue aún más lejos al describir su vínculo con los evangélicos como una “asociación político-financiera”. A pesar de estos cuestionamientos, Bolsonaro aspiraba a consolidar su triunfo apoyándose en un sector que representa casi un tercio del electorado brasileño.

Pero en 2022, las cosas no salieron como esperaba. A pesar de sus esfuerzos, la relación con el electorado evangélico demostró ser insuficiente para asegurar su reelección. Muchos evangélicos comenzaron a buscar alternativas, mostrando que su base de apoyo no era un bloque monolítico, sino una comunidad diversa con diferentes corrientes teológicas y prioridades.

Por otro lado, Lula da Silva, quien volvió a la presidencia, adoptó un enfoque más inclusivo, dirigiendo su atención a diversas expresiones religiosas y enfocándose en mejorar las condiciones socioeconómicas de los sectores más desfavorecidos. Esta estrategia le permitió atraer a un electorado más amplio y desafiar el monopolio que Bolsonaro había intentado establecer sobre el voto evangélico.

Bibliografía:

Oro, A. P. (2023). Religión y elecciones en Brasil: De 2018 a 2022. Nueva Sociedad




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